Dos monjes iban caminando por el campo al atardecer. Mientras caminaba, oraban y reflexionaban. Un poco antes de acercarse a un río que tenían que cruzar, el cual no tenía puente para hacerlo, se les acercó una mujer de baja estatura, pidiéndoles que le ayudaran a cruzar el río. Uno de ellos inmediatamente dijo que sí, mientras el otro lo veía con mirada de desaprobación. El que se apuntó para ayudar a la pequeña mujer, la subió en sus hombros y terminado el río la bajó de sus hombros, la mujer quedó muy agradecida con ese monje. Los monjes siguieron su camino y el que no aprobó la decisión, empezó a reclamarle al monje, que ayudó a la mujer a cruzar el río, acerca de su comportamiento: ¿Por qué subiste a esa mujer a tus hombros?, ¿no sabes que en el convento nos tienen prohibido mantener contacto con mujeres?. El monje que había ayudado a la mujer no respondía a las preguntas de su compañero.
Siguieron su camino y el monje insistía en sus preguntas, a lo que el otro monje no respondía. Poco antes de llegar al convento, el monje le volvió a cuestionar acerca de lo que había hecho y por fin el monje respondió: "Hace más de cuatro horas que esta mujer ya no está cerca de mi cabeza, pero sigue en la tuya. ¿Qué ganas con hacerte daño, al tener en tu mente cosas del pasado?,¿qué ganas con tener en tu menté, cosas que a ti no te afectan?".
Tenemos en nuestra mente acontecimiento o hechos que ya pasaron, que no nos gustaron y que nos siguen haciendo daño, cuando lo mejor es,si no podemos borrarlos totalmente de nuestra memoria, al menos hacerlos a un lado o recordarlos como un hecho del cual podemos aprender
Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad... El mundo está loco. Definitivamente loco... Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina...
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible...
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado...
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria...
Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda... ¡La persona más linda que puedo ser!
Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y porq no hombres
Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,
y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
SUERTE Y QUE DISFRUTES...
Me lo ha mandado un buen amigo mío... Gracias!!!!!
Cultivemos la belleza interior, la exterior se acaba con el tiempo.
Cuando esa belleza la queremos prolongar, lo único que logramos, es una triste caricatura de la realidad.
El encanto de la juventud, es solo eso, un encanto pasajero, la personalidad se logra con los años y la experiencia.
Cuando ya no eres una marioneta de la moda, cuando ya sabes, qué te luce o no, cuando tu vestuario refleja; comodidad, sencillez y elegancia, sin estar precisamente a la moda, lograste combinar buen gusto con tu apariencia de seguridad y desparpajo, que solo lo dan los años.
Por eso, cuando esa belleza temporal se va, debemos buscar la otra; en vez de unos ojos apagados, logremos una mirada bondadosa, en vez de un rictus serio que baja la comisura de los labios acostumbrémonos una ligera sonrisa, muestra de que ya nada nos impresiona.
En vez de movimientos lazos y desanimados, cambiémoslo por tactos amorosos y corteses, que estos sean lentos pero seguros. ¿Cómo se logra esto? Abrigando sentimientos de armonía y de paz, en vez de regaños.
Emitamos juicios serenos y consejos sabios. Cuando estos sentimientos de amor habiten nuestro interior, la belleza interna se proyectará exteriormente.
Siempre habrá una luz en nuestra personalidad que no se logra nunca, con ropas caras ni a la moda.
Empecemos desde hoy a cultivar esa belleza interior que marcará nuestra vida por siempre y la mente de quienes nos rodean, y así envejeceremos con gracia y dignidad, pero más importante aún, disfrutaremos nuestra nueva edad.
Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tu eres, no significa que brilles menos
Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.
Que nadie se haya presentado aún para compartir tu vida, no significa que ese día esté lejos.
Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea.
Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no quiere decir que tengas que conformarte con menos.
Que aún no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta.
Que Dios esté pensando en un hermoso príncipe para ti, no significa que tu no seas ya reina.
Solo por que la situación no parece estar progresando por ahora, no significa que necesites cambiar nada. Sigue brillando, sigue corriendo, sigue esperando, sigue viviendo, sigue siendo exactamente como tu eres: ¡Una mujer completa!
La falta de amor y reconocimiento en las mujeres como así también la falta de valorización y agradecimiento, de cariño, y de otras ternuras y gestos, nos hace sentir poco valiosas, poco importantes...
Pero la falta de pareja en la mujer hace que sienta como que no vale lo suficiente para tenerla, entonces su autoestima se ve día a día lastimada y deja de reconocerse como una gran mujer, para sentirse sola y hasta incluso abandonada...
Siente por momentos que la felicidad del gran amor no es posible y en esa confusión en un determinado momento se prepara para seguir estando sola toda la vida... Y no es así, todo llega en el momento justo, ni antes ni después.
Todo se logra pero es importante aprender a quererse, a asumirse y a sentirse bien con una misma.
Si logramos estar bien en soledad, si una a una todas las partes de nuestro cuerpo crean una armonía perfecta, si dejamos de lado ciertas obsesiones para dar paso a la vida y no esperamos, solo nos dejamos llevar y no buscamos, solo abrimos el corazón y el alma dispuestas a dar lo mejor de nosotras...Todo parece se encuentra sin ninguna explicación lógica... por que si... por que se dio...Por que de pronto alguien detuvo la mirada en nosotras y en esos ojos vimos un camino por el que transitaríamos nosotros... los dos...luego.
No somos menos si estamos sin un compañero...tal vez podríamos tener muchos y no ser felices con ninguno.
No somos menos por que en este momento estamos sin pareja, o por que un hombre nos abandonó...
No somos menos si habiendo amado mucho, un hombre no supo valorar ese amor.
Claro que no somos menos, somos importantes en la vida, en la lucha diaria, en el abrazo, solo merecemos amores de verdad, de aquellos que nos contienen, que nos respetan, que nos llevan de la mano, pero que siempre y en todo momento nos permiten; ser, sentir y crecer...
Hay diferentes tipos de amor que muchas veces no lo son, parecen serlo pero nada más.
Hay personas que tienen pareja pero se sienten tan solas y vacías como si no las tuvieran.
Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado de alguien equivocado y en su egoísmo, no permite que ese alguien se aleje aún sabiendo que no le hace feliz.
Hay personas que sostienen matrimonios o noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar solos es difícil e inaceptable.
Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y nos llena de dolor y abandono.
Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad por que las ayuda a acercarse a si mismas, a crecer y a fortalecer su interior. Esas personas son las que un día sin saber el momento exacto ni el por qué se encuentran al lado del que las ama con verdadero amor y se enamoran de una forma maravillosa.
Una mujer completa no necesita muletas, vive y se entrega día a día, y cuando se enamora se entrega a ese amor sin dejar de ser ella misma.
Madre Teresa de Calcuta
Una pareja de jóvenes que llevaban un par de años casados y aún no tenían hijos para evitar sentirse tan solos compraron un cachorro de pastor alemán, al cual criaron como si fuera un niño.
El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso Pastor Alemán. El perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atracados por los ladrones. Cuidaba fielmente a sus dueños y los salvaba de todo peligro.
Luego de 7 años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo tan ansiado, la pareja estaba tan contenta con su nuevo hijo que disminuyeron las atenciones que tenían para con el perro. Éste se sintió relegado y comenzó a tener celos del bebé. Gruñía cuando sus dueños paseaban al niño y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante 7 años.
Un día la pareja dejó al bebé plácidamente durmiendo en la cuna, mientras preparaban una barbacoa en el jardín, cual no sería su sorpresa, cuando al dirigirse al cuarto del bebé, ven al perro con la boca ensangrentada moviendo la cola.
El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma y en el acto mató al perro. Corrieron al cuarto del niño y con gran asombro lo encontraron placidamente dormido. Horrorizados pudieron observar que debajo de la cuna del bebé se encontraba una serpiente degollada.
El dueño lloró amargamente lamentándose: "He matado a mi perro fiel".
Cuántas veces hemos juzgado injustamente a las personas. Lo que es peor, las juzgamos y las condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos.
Muchos amigos fieles hemos "matado" por no aclarar una situación, muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien recordaremos:" La Historia del Perro Fiel".
Si me dejo llevar por una serie de lamentaciones, me hundo, cada vez más, en el abismo.
Los pensamientos oscuros siguen atrayendo hacia mí nuevas miserias.
Debo vivir hoy. No puedo cambiar los acontecimientos.
¡Si lograse, tan sólo, dejar un resquicio para los recuerdos hermosos!
¡Si consiguiera no preocuparme tanto del mañana!
¿Qué tengo hoy de nuevo? La salud. El sol en el cielo. Comida y bebida. Un niño que me sonríe. Una flor en casa.
Tal vez busco la felicidad demasiado lejos de mí. ¡la felicidad se parece a las gafas! No las veo y, sin embargo, están sobre mi nariz! ¡Tan cerca!
Autor: Phil Bosmans
“La ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba”. Donald Trump
Hay momentos en nuestras vidas, en los cuales perdemos todo.
Puede que sea la quiebra de una empresa, el empleo de muchos años, puede ser un divorcio, puede ser un cambio irresponsable en la economía, puede ser una guerra, puede ser un crimen, puede ser un accidente o una muerte.
Tu sabes que, por más brillante y rica que sea una persona, se encontrará en el fondo del pozo en algunos momentos de la vida.
INCLUYÉNDONOS TU Y YO
El ideal, es que tales momentos sean puntuales y raros. Y lo serán, si nos preparamos para salir de ellos, antes de que sucedan.
No tengas miedo de esos momentos, pues van a ocurrir de cualquier forma. Son parte de la existencia sobre la cual no tenemos control.
Es mejor ya tener en mente un pensamiento que va a ayudar mucho:
“La ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba”
Si, esos momentos pueden causarnos pánico y recelo sobre el futuro. Todo lo que sobra es aquello que somos y que hace parte de nuestra mente, nuestras emociones y nuestras creencias personales.
Desafortunadamente, la mayoría de las personas fuimos enseñadas sobre el dolor del fracaso, pero no sabemos como usar lo aprendido de esos fracasos para construir los nuevos caminos con dirección a la victoria; aprendemos sobre las lágrimas de la amargura, pero no sobre como usar esas lágrimas para volvernos personas mejores, día tras día; nos dijeron de la soledad de la pérdida, sin jamás acordarse de la importancia de que, cuando estamos solos, nos detenemos para reflexionar sobre lo que debemos cambiar, para que las pérdidas no se repitan.
Verdaderamente, escuelas, facultades y gran parte de nuestra sociedad nos enseña:
Tu dolor es muy real, pero es necesario comprender que el dolor necesita ser contenido, para que podamos pensar y actuar, para colocar nuestra vida en el carril nuevamente.
Por eso, cuando estés caído en el fondo del pozo, descansa un poco y mira a tu alrededor. Duerme, si es preciso. Llora, si es preciso. Lamenta, si es preciso.
PERO, DESPUES DE ALGUN TIEMPO. SAL DE ALLÍ.
No verás nada; por algunos momentos, estará oscuro y te sentirás perdido. Eso es natural. Pero, vamos a buscar lo que también es natural: es natural que tu, habiendo tropezado con uno de los puntos bajos de tu vida, solamente necesitar hacer un movimiento y ya estarás más próximo a la salida, sea cual fuere.
No te preocupes en olvidar el dolor, pues él es parte de ti. Son las cicatrices las que te vuelven una persona más completa, más rica internamente, más viva.
Puede ser que tardes y que tengas que “resbalar” mucho, pero echar la culpa en cualquier cosa o persona - aunque sean culpables verdaderos - no va a sacarte a ti, o a tus sueños, del fondo del pozo. Solamente la acción puede generar resultados.
Acuérdate de que la ventaja, si existe alguna, de estar en el fondo del pozo, es que cualquier movimiento nos lleva hacia arriba.
Busca la salida, levántate y recomienza el camino. Mientras más pronto mejor.
Entonces…. ¿Por qué no ahora mismo? ¿Por qué no ya?
Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
-Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre.
Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.
Y éste le dijo: No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.
Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. Pero no lo leas le dijo mantenlo escondido en el anillo.
Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
- Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:
Simplemente decía "ESTO TAMBIEN PASARA".
Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas.
Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
- ¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha, dijo el anciano: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.
No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado. Entonces el anciano le dijo:
Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.
Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
No olvidéis nunca este sabio mensaje “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”











