Soñar en color es muy frecuente. Su presencia en los sueños de una persona significa la fuerza de sus sentimientos y de su vitalidad.
Por el contrario, si los sueños se desarrollan en blanco y negro es que tienen un carácter más intelectual o nostálgico. Cuando un componente del sueño tiene un color determinado hay que conjugar el sentido de este elemento con el de ese color. Así por ejemplo la casa es una imagen de nosotros mismos, y una casa blanca representa nuestra personalidad de manera pura y consciente.
Son cuatro los colores fundamentales, cada uno representante de las energías psíquicas básicas. Se trata del azul, el rojo, el verde y el amarillo. Al añadir otros cinco tonos, se obtienen los colores principales.

Azul: El azul es el color del ánimo, de la paz de espíritu y del corazón. Es un color frío evocador de la distancia, el reposo y el intelecto. Puede tener un efecto relajador y proponer un progreso intelectual, o incluso espiritual, o bien un efecto helador indicando una carencia de calor afectivo. Es el color del autocontrol, del equilibrio y de la tolerancia. Por ejemplo, un vestido azul indica una personalidad tranquila y reflexiva. La tonalidad azul celeste es más poética y está ligada a la infancia. El azul marino es más meditabundo y es la representación de la fuerza en la calma. Algunos azules, sin embargo, como los tonos del hielo, son demasiado fríos y muestran una imagen de autoridad con gran ausencia de amor o compasión.

Rojo: El rojo es el color de las fuerzas vitales y de los sentimientos. Un color cálido que evoca amor, ardor, calor, acción, ... Puede ser fuente de vitalidad y dar energía y valor, o bien fuente de destrucción y quemar por pasión y cólera, indicando falta de distancia.
Es el color de la alegría de vivir, de optimismo y conquista. Por ejemplo, una habitación con las paredes pintadas en rojo es indicativo de una fuerte pasión amorosa.
La tonalidad rosa es símbolo de feminidad y dulzura, como también lo es de la infancia.
El rojo oscuro representa la madurez y la evolución de los sentimientos hacia una mayor sabiduría vital. Sin embargo los rojos estridentes son imagen de agresividad y cólera, con falta absoluta de templanza y sosiego.

Verde: El verde es el color de la naturaleza, la fecundidad y la esperanza. Es un color frío evocador de las fuerzas vitales, la salud y la renovación y representante también de la regeneración, el nacimiento y la confianza en el futuro. Pero asimismo puede ser el cerco de un ciclo vegetativo en el que la actividad reflexiva esté ausente. Por ejemplo, unos zapatos verdes indican las capacidades creativas y fecundas de la persona.
La tonalidad verde claro es una nota de esperanza.
El verde oscuro es maduración espiritual.
El verde turquesa indica sensibilidad y sutileza. No obstante algunos verdes representan la tristeza o un ensimismamiento carente de sentimientos y pensamiento creativo.

Amarillo: El amarillo es el color de la luz y de la intuición. Es un color cálido evocador de la audacia, el potencial y la voluntad. Representa el poder, las energías y fuerzas celestes, y la capacidad de ver más allá. O bien significa la ceguera, los celos y la tiranía. Es un color propio de las fuerzas superiores y de la eterna juventud. Por ejemplo, un coche amarillo indica una manera de conducir basada en la intuición.
La tonalidad trigueña está más ligada a la fecundación y a la fertilidad.
El amarillo limón representa la juventud y la nota de acidez.
El amarillo
oro es símbolo de todo tipo de riquezas. Sin embargo, algunos amarillos son reflejo de acritud y resentimiento. Es el oro empañado por la suciedad de la traición y las vanidades.