Dalí era un personaje obsesionado con el mundo de los sueños, esta obsesión no empieza hasta el año 1922, año en que comenzaron a publicarse en español las Obras Completas de Sigmund Freud y Dalí empezó a leerlas tomo a tomo a medida que iban apareciendo, después de leer “La interpretación de los sueños” declara que este libro será uno de los mayores descubrimientos de su vida. A partir de allí Dalí tendrá el vicio de auto interpretar todo lo que se le ocurra a primera vista, en su libro “Dalí Monumental declara”:
"Me pareció uno de los descubrimientos capitales de mi vida y se apoderó de mi un verdadero vicio de auto interpretación, no solo de los sueños, sino de todo lo que me sucedía, por más casual que pareciese a primera vista".
Desde entonces Dalí pintará sus obsesiones y en 1929 bautizará este sistema como el método paranoico-crítico, que consiste en "materializar las imágenes de la irracionalidad concreta", es decir, detalles de la observación realidad más otros originados por los sueños. El resultado de este análisis es un conjunto de imágenes delirantes, a veces desagradables, enigmáticas o escatológicas. De estas imágenes y paisajes solo él parece tener la llave y lo que nosotros podemos conocer es gracias a algunos de sus escritos.
Dalí, genio de las obsesiones y los traumas
La pintura de Dalí de esta época expresa sus obsesiones originadas por los traumas de infancia, de manera que se puede entender como una manera de autoconfesión. No olvidemos que el trauma que rige la vida de Dalí desde su infancia es la muerte de su hermano justo dos años antes de nacer. Sus padres le pusieron el mismo nombre y lo comparaban continuamente, a partir de entonces Dalí buscó constantemente su verdadera identidad.
"Todos mis esfuerzos cada día y desde siempre buscan una sola cosa: reafirmarme en ser Dalí".
Dalí, “pentsaments i anécdotas”.
Por otra parte se conoce que el niño murió a causa de una enfermedad sexual que el padre le había transmitido y que este se había contagiado al mantener relaciones sexuales con prostitutas. Por este motivo su padre le dejaba a Dalí libros con ilustraciones de estas enfermedades venéreas para que su hijo tomara conciencia. A raíz de este hecho, Dalí siente un horrible pánico al sexo, sobretodo a lo que se refiere al femenino y por lo tanto también sufre impotencia por lo que se entregará frenéticamente al onanismo como sustituto. De ahí la proliferación de formas flácidas y muletas en "El Gran Masturbador" y su tendencia a la exageración hasta el delirio. El trauma infantil de la muerte de su hermano lo marcará para toda su vida, Dalí allegó a decir que en sus pinturas mataba a su hermano, solo así era cuando el se sentía vivo. A los diez años Dalí realizaba su primer autorretrato y lo titularía "El niño enfermo" y en su libro Vida secreta declaró "...Durante toda mi vida, viví más la muerte que la vida...".












Fue un personaje raro.
Lo mejor de el es su obra,la de un genio.
Bueno mi amiga su pintura es genial, pero él tenía sus obsesiones que paradojicamente alimentaron su obra.....Besitos cariñosos..Denise