Me dijo bajito: "Amor mío, mírame en los ojos.
"Le reñí, agria, y le dije: "Vete." Pero no se fue.
Se vino a mí y me cogía las manos... Yo le dije: "Déjame."
Pero no se fue.
Puso su mejilla en mi oído. Me aparté un poco,
me quedé mirándolo, y le dije: "¿No te da vergüenza?"
Y no se movió. Sus labios rozaron mi mejilla. Me estremecí,
y le dije: "¿Cómo te atreves, di?" Pero no le dio vergüenza.
Me prendió una flor en el pelo. Yo le dije: "¡Es en vano!"
Pero no cedía. Me quitó la guirnalda de mi cuello, y se fue.
Y lloro y lloro, y le pregunto a mi corazón:
"Por qué, por qué no vuelve?"
R. Tagore












Hermoso..
Caro.
Cory, sabías que a Tagore lo tradujo al español Juan Ramón Jiménez? Para mí su poesía y sus reflexiones son lo más hermoso que he leído. Gracias por compartirlo con nosotros. Tus posts siempre están llenos de tanto amor y ternura. Gracias amiga.
Dulce Cori es tan bello,sencillo,me encanto,cuenta un viejo refran que uno sabe lo que tiene cuando lo pierde.
Besos y cariños.