El conocido popularmente como, pozo del Diablo en el pueblo de Layana (Zaragoza) lo construyó, según cuenta la tradición, el mismo Satanás, a petición de una moza del pueblo, la cual al habitar lejos de las riberas del río, estaba cansada de bajar todos los días a recoger agua hasta el cauce. Por ello convocó al demonio y le ofreció su alma a cambio de un pozo, siempre y cuando se lo construyera antes del amanecer, y antes de que cantara el gallo. Satán con el objetivo de captar el alma de la joven, comenzó afanoso la construcción del pozo esa misma noche, creyendo que sin duda, lo iba a acabar antes del alba. Pero la moza como vio que conseguiría terminarlo antes del plazo, y por lo que ella acabaría condenada en el infierno, decidió engañar al diablo y acercó un candil al gallo para que cantara. De este modo logró su pozo, al mismo tiempo que se esfumó el demonio
3 comentarios
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Muy perspicaz la moza en cuestión. Iré a visitar el pozo en el pueblo Layana y recordaré la leyenda que generosamente nos has brindado.
Hasta la vista!!!
¡¡¡Uy amiga!!!!, que astuta esa joven, waoooo engañar al diablo, eso si es vedad que yo ni loca me atreveria, pues con esa cosa no quiero nada.....
muchos besos
Uy !!Mira que era pilla esa niña, qué engañar al diablo!!!..Yo no me metería en negocios con él, capaz que se me lleva el alma y nada me dá...Beitos cariñosos..Denise