Cuando las hojas caen inexorablemente desde lo alto de los árboles, creando colchones amarillentos en el suelo recuerdo aquellos días en que yo galopaba en tus hombros, corriendo sobre caminos sonoros de hojas quebradizas.
El suelo sonreía ante nuestros juegos, tornándose de colores rojizos entre nubes oscuras.
Por ti mis otoños son recuerdos alegres.
El invierno es el calor del hogar, el que me albergó de los miedos de la oscuridad.
De ti aprendí todo lo que hacías.
La primavera es un arco iris en el cielo y nosotros caminando sobre la humedad del suelo; me enseñabas de la vida; de los insectos, de las flores y de los valores.
Por ti el verano es carcajada de montaña, mar o viento. Junto a ti crecía mi espíritu, mi libertad, mi alegría y entendimiento.
3 comentarios
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Hermoso poema Cori ,el padre es un lazo muy fuerte y sabio para una hija lo has desarrollado con mucho amor en este escrito. Cariños y gracias por estar!
Dicen que al árbol se lo conoce por sus frutos, evidentemente tu Papá es un fuera de serie, sinó no hubiese podido formar a un ser tan adorable como vos.
Un besito para todos
Lucy
P.D.: A esta altura ni me acuerdo lo que escribí, pero a pesar que me parece que ya te avisé, por la dudas te pido disculpas por mis desapariciones, la obra se agrandó y ando más loquita que de costumbre... pero muy contenta. Vos ya sabés por qué.
Más besitos
Lucy
Sensaciones que siempre he extrañado...
Añore saber que era un padre... y por segunda vez lo vivo con mi hija...
Me gusto mucho leer este post, precioso!!
Bicos!!